viernes, 27 de julio de 2012

Los sueños…



Con los ojos cerrados o abiertos forman parte de nuestra vida y de nuestras proyecciones.
Cuantas veces no queremos despertar de ese sueño que tanto bien nos está haciendo al soñar…queremos seguir perteneciendo a ese mundo y postergamos el momento de contacto con la realidad…un poquito más…y somos consientes de lo bien que no está haciendo estar en ese momento ahí, en ese mundo irreal, de ilusión…pero que importa…me hace bien pertenecer ahí, me siento bien estando ahí.
Los otros sueños…esos que fabricamos con los ojos abiertos perdidos en algún lugar de la realidad mientras nos esforzamos a soñar…esos sueños que nos dan la energía y alimentan la ilusión.
Esos sueños que volcamos en papel o los tenemos ocultos dentro nuestro, en secreto, escondidos y no compartimos con nadie.
Hay tantos sueños y sin embargo hay tantas personas que dejaron de soñar, de creer que se pueden realizar.  Todo lo que quieras lo podemos conseguir…tenemos que aprender a luchar a ser perseverante a buscar con todas nuestras fuerzas esos sueños. Tenemos que cumplirlos.
No hay sueños locos, hay locos que sueñan y cumplen sus sueños, hay otros que quedaron en el umbral de la posibilidad de concretarse y fueron abandonados por la rutina diaria, por los compromisos o por el mismo falso poder que la vida te da en un momento de la madurez.
Por eso me parece tan sagrada la niñez. Las cosas se ven se piensan con tanta simplicidad. Se fabrican tantos sueños, abarcando todas las categorías de las posibilidades: algunos son mas osados, mas desafiantes, algunos se proyectan en décadas… tanta pureza en la infancia, tanta transparencia.
Que seria la vida sin sueños…que es de tu vida sin esos sueños…
Me doy cuenta que si las cosas quedan en la mente sólo crean y alimentan el mundo irreal…
Llevar los sueños en el terreno de lo real, ese es nuestro desafío:
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